martes, 21 de agosto de 2007

PSP sin enfoque de género

El Plan Sonora Proyecta y las Mujeres

Silvia Núñez Esquer

Hermosillo, Sonora, 20 agosto 07.- Ciudades Seguras y Buenas Prácticas son conceptos ligados estrechamente a la voluntad política de los gobiernos para que se de un ambiente óptimo para el ejercicio de la ciudadanía plena de las mujeres.

El Plan Sonora Proyecta PSP es una propuesta del gobernador del estado de Sonora, Eduardo Bours Castelo y consiste en la realización de obra urbana de gran impacto en todo el estado. En general el PSP se define como la respuesta al crecimiento estratégico y de desarrollo social que Sonora necesita para ser un estado de primer mundo. Contempla: Pavimentación, circuitos interiores, distribuidores viales, embovedamiento y agua, dignificación de la frontera, vialidades, turismo, cultura, deporte y familia, y acceso por carretera a todas las cabeceras municipales.

En el proyecto se invertirán cuatro mil millones de pesos, en promedio cinco veces más de lo que los municipios invierten por su cuenta, en un solo año, según el comunicado oficial del gobierno del estado.

En Sonora se ha dicho que todas las dependencias, instituciones y políticas públicas están transversalizadas con enfoque de género. Sin embargo, éste, que si se aprueba, comprometiendo los ingresos por tenencia federal y por el impuesto a automóviles nuevos por treinta años, en su modalidad de bursatilización, no contempla en ninguno de sus rubros el enfoque urbanístico que eleve la calidad de vida de las mujeres.

Al preguntar a varias mujeres profesionistas si el PSP beneficiaría a las mujeres, la primera respuesta fue reflexiva al responder: “¿si beneficia o no, será parejo a hombres y mujeres que no?”. Lo anterior podría parecer lógico, pero no lo es tanto. Esto es porque somos las mujeres quienes más llevamos a cuestas los errores en las decisiones del diseño urbano, vial y territorial. Justo los aspectos que quedarán marcados por una u otra visión en el PSP hasta 30 años por lo menos.

Justo este lunes se conoció en esta ciudad la noticia de que ayer una mujer realizaba ejercicio en una calle a las 6:10 de la mañana y al paso la interceptó un individuo quien la amagó con un arma y la desvió hacia un arroyo en donde trató de violarla. El azar quiso que una patrulla policíaca pasara en ese momento por el lugar desde donde sus ocupantes escucharon los gritos de la víctima, e impidieron que se cometiera el acto. Como burla, también en estos días la Procuraduría de Justicia del Estado dio a conocer que los delitos sexuales han disminuido considerablemente.

¿Qué pasaría si las autoridades instrumentaran políticas públicas pensando en la seguridad de las mujeres? ¿Cuántos problemas de violencia urbana para las mujeres resolvería el PSP?. ¿Qué cantidad de los 4 mil millones llevan ese fin?. Bueno, para que esto ocurriera sería necesario primero que las autoridades estuvieran concientes de que hay una violencia diferenciada en contra de las mujeres.

Ciudades Seguras

Probablemente parezca que el anterior ejemplo sería la única circunstancia de violencia pública hacia las mujeres. El Programa Ciudades Seguras para las mujeres de UNIFEM, nos muestra cuán vulnerables estamos las mujeres ante una ciudad mal diseñada, es decir, que toma en cuenta sólo a una parte de la población, en este caso a los varones.

La
Agencia Española de Cooperación Internacional AECI, patrocina el “Programa Ciudades Seguras: Violencia contra las Mujeres y Políticas Públicas”, coordinado por UNIFEM, y lo ha implementado en la ciudad de Rosario, Argentina, a través del Área de la Mujer El Programa tiene por objetivo principal fortalecer el ejercicio de los derechos ciudadanos de las mujeres en América Latina, reduciendo la violencia pública y privada que se ejerce contra ellas en las ciudades.
Dicho Programa se propone, entre sus impactos principales la ampliación, el conocimiento y el fortalecimiento del debate público sobre la seguridad de las mujeres en las ciudades. La inserción del tema de la violencia de género en la agenda social y en las políticas públicas. El empoderamiento de las mujeres en el derecho al uso y disfrute de la ciudad y en los espacios de decisión de políticas públicas. Y la demostración y replicabilidad de experiencias de intervención participativas de uso de la ciudad y de barrios con mayor seguridad para las mujeres, y con mayor equidad de género.“En la actualidad, el derecho a la ciudad por parte de las mujeres se ve obstaculizado por la sensación de inseguridad y el temor a ser agredidas, lo que impacta en su vida cotidiana, limitando su movilidad y autonomía para el uso y apropiación de la ciudad, particularmente en determinados horarios y lugares considerados o vivienciados como peligrosos”, asegura UNIFEM.

En el Proyecto “Ciudades sin Violencia hacia las mujeres, ciudades seguras para todos”, realizado en 2004 (antecedente del actual Programa “Ciudades Seguras: Violencia contra las Mujeres y Políticas Públicas”) se ejecutó un Trabajo Diagnóstico con grupos focales de mujeres en Rosario. Las mujeres reconocieron como inseguros algunas plazas, parques, puentes, peatonales, entornos de vías de ferrocarril, la terminal de ómnibus y sus alrededores y barrios residenciales cercanos a barrios más humildes, no muy diferente a nuestras experiencias en México.

De acuerdo a los testimonios, los agresores en la mayoría de los casos son varones, sin diferencias entre la violencia vivida en los espacios privados y los públicos. Las mujeres sostuvieron que los delitos de robos, asesinatos o arrebatos, cuando la destinataria es una mujer, implica una mayor violencia física o verbal y la posibilidad de abuso sexual o violación. Además, señalaron las conductas agresivas de los varones en el espacio público: insinuaciones sexuales, ser miradas como objeto sexual, chistes y burlas, conductas invasivas de su espacio corporal, por ejemplo en el transporte público, según el diagnóstico.

Pero en Sonora nadie piensa en mayor seguridad para las mujeres. La mira está puesta en un mejor acondicionamiento para la inversión externa, en la transparencia, en la posibilidad de rendición de cuentas, en el lapso del endeudamiento. La deuda millonaria que se podría adquirir si se aprueba en el Congreso el PSP, despierta posicionamientos como el de Sonora Ciudadana, A.C.: Sonora Ciudadana está a favor de un claro y transparente ejercicio de los recursos públicos en éste y en los próximos cinco sexenios.
El PSP representa un manejo millonario de los recursos de los sonorenses durante los próximos 30 años, por lo que no es un asunto menor. El manejo de los recursos públicos debe ser fiscalizable y accesible para los ciudadanos en todo momento, ello implica que se debe velar porque la sociedad sonorense pueda saber respecto al destino de sus impuestos independientemente de quien los ejerza.

OPINAN LAS MUJERES

La Química Rosa María O’Leary Franco, quien ha encabezado movimientos sociales por una ciudad sustentable y por la no contaminación con residuos tóxicos, advierte que no está de acuerdo con el PSP. Agregó que las cosas no se deben hacen apresuradas, especialmente aquellas que se suponen tendrán un efecto a corto, mediano y largo plazo, están condenadas al fracaso. Parece ser que no queremos ver la historia de corrupción e impunidad que ha caracterizado muchas de las acciones del gobierno y los empresarios. Este plan garantiza el pago de la deuda, pero a nosotros quién nos garantiza que las obras se llevarán a cabo en tiempo y forma, nuevamente logran adormecer a la mayoría con falsas expectativas. “Espero equivocarme, porque esto es casi un hecho”, expresó.

Por lo anterior no confía en el PSP ya que en inicio habla de obras, construcciones donde la mujer tiene poca participación, “¿cuántas mujeres trabajan en la construcción de puentes, carreteras, rellenos sanitarios, lagunas de oxidación?. El PSP no contempla desarrollo en actividades donde las mujeres pueden destacar: educación, tecnología, salud, cuidado del medio ambiente, y no porque no puedan hacerlo en las otras actividades, pero fácilmente son segregadas” finalizó.

Natalia Vidales coordinadora estatal de la agrupación Mujeres y Punto, A.P.N, dijo que de lo que conoce del plan, no tiene conocimiento de que haya algún proyecto de beneficio para las mujeres.

La Maestra Elizabeth Estrada López, periodista y académica universitaria, expresó que no encuentra en el proyecto propuestas que consideren específicamente a las mujeres. Opinó que es muy difícil pues al parecer no se aplicó ninguna herramienta que considerara el sentir de la ciudadanía, algo que definitivamente hubiera legitimado mucho la propuesta.

La Maestra en Ciencias Francisca Duarte Ahumada, explicó que el PSP tiene muchas vertientes. El aspecto de la deuda pública y su bursatilización, y lo de la devolución en obras de infraestructura para la ciudad, son en las que más se ha centrado la discusión. Consideró que la visión sobre la modernización urbana, así como el proceso de bursatilización de la deuda pública, incluyendo la participación del gobierno son cosas que no dan para mucho.

“Simple y llanamente desde la perspectiva de género el uso del espacio urbano así como su distribución no tienen un uso estándar, desde su posición y situación de que no se piensan de manera distinta a como son concebidos desde el estado y el poder masculino hegemónico. No existe una visión de género en el plan”, sentenció. Las necesidades cotidianas y de trabajo de las mujeres no son contempladas. El paradigma de la ciudad moderna en la era de la globalización pretende estandarizar las ciudades de acuerdo a una racionalidad económica que se aleja cada vez más del concepto de comunidad.

Finalizó con el augurio de que la destrucción de parques, jardines y espacios de reunión, son una forma autoritaria de acabar con el derecho ciudadano de las mujeres de utilización del ágora (en la Grecia clásica se le llamaba así al lugar de reunión, la plaza pública como centro de cohesión y dinamismo de la vida comunitaria). El concepto de las grandes y estruendosas vialidades es un asunto de autoritarismo desde una visión muy masculina del espacio.

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